Cómo preparar tus archivos para imprimir sin errores
Un diseño que se ve perfecto en la pantalla puede salir borroso, descolorido o cortado si el archivo no está listo para imprenta. La buena noticia es que evitar esos contratiempos no requiere ser diseñador gráfico: alcanza con revisar unos pocos puntos técnicos antes de mandar el trabajo. En Copiser recibimos archivos todos los días, y la mayoría de las demoras se explican por los mismos detalles, fáciles de corregir si sabés qué mirar.
Prepará el archivo al tamaño final de impresión
Si vas a imprimir un A4, una tarjeta de 9 × 5 cm o un afiche de 50 × 70 cm, lo ideal es preparar el documento desde el comienzo en ese tamaño. Ampliar posteriormente un archivo puede afectar la resolución de las imágenes y generar problemas con márgenes y proporciones.
Resolución y modo de color: la base de un archivo listo para imprimir
Lo primero que conviene chequear es la resolución de las imágenes. Para que una foto o un gráfico se vea nítido en papel, necesita tener 300 ppp (píxeles por pulgada) al tamaño final de impresión. Una imagen bajada de una red social, de Google o de WhatsApp suele tener mucha menos resolución de la que parece: se ve bien en pantalla, pero al imprimirla en un tamaño grande aparece pixelada.
El segundo punto es el modo de color. Las pantallas trabajan en RGB (rojo, verde, azul), mientras que las máquinas de impresión trabajan en CMYK (cian, magenta, amarillo y negro). Si el archivo queda en RGB, el color que ves en pantalla no es el que vas a obtener en papel: los tonos suelen apagarse, sobre todo azules intensos, verdes fluorescentes y algunos rosados. Convertir el archivo a CMYK antes de enviarlo evita esa diferencia y acerca el resultado impreso a lo que imaginaste.
Márgenes de seguridad y sangrado: que nada se corte
Todo trabajo que se corta después de imprimirse (tarjetas, folletos, afiches) necesita dos zonas extra alrededor del diseño. El sangrado es un margen de imagen o color que se extiende unos milímetros más allá del tamaño final, para que un pequeño desvío en el corte no deje un borde blanco. El margen de seguridad, en cambio, es un espacio interno donde conviene no poner texto ni elementos importantes, justamente por quedar cerca del borde de corte. Un archivo sin sangrado suele obligar a pedirlo de nuevo, porque estirar el diseño después arruina la calidad.
¿Cuánto sangrado y margen de seguridad hay que dejar para imprimir?
Cuando comiences a armar tu archivo, recuerda extender tu diseño más allá del límite exacto del papel / corte. En la mayoría de los trabajos recomendamos dejar 3 a 5 mm de sangrado por cada lado y mantener textos y elementos importantes a un mínimo de 3 a 5 mm del borde de corte.

Qué formatos de archivo aceptamos
Cuanto más cerca esté el archivo del formato final de impresión, menos margen de error hay en el camino. Estos son los formatos con los que trabajamos habitualmente:
PDF
Es el formato más seguro para enviar un trabajo, porque conserva el diseño, las fuentes y los colores tal como se ven en el original, sin importar qué programa se usó para crearlo. Siempre que sea posible, conviene exportarlo con las fuentes incrustadas y en alta resolución.
AI, INDD y otros archivos editables
Si el trabajo necesita algún ajuste antes de imprimirse, también aceptamos archivos nativos de Illustrator o InDesign. En estos casos es importante empaquetar el archivo con sus fuentes e imágenes enlazadas, para que no falte nada al abrirlo.
Imágenes sueltas (JPG, PNG, TIFF)
Sirven para trabajos simples como una gigantografía o una lona, siempre que la resolución sea la adecuada al tamaño final. Para piezas con texto editable o varias páginas, un PDF sigue siendo la mejor opción.
Errores más comunes que retrasan una impresión
Casi todos los atrasos se repiten entre distintos clientes y distintos tipos de trabajo:
- Imágenes de baja resolución, ampliadas más allá de su tamaño original.
- Archivos en RGB en vez de CMYK, lo que cambia el resultado de color final.
- Textos o logos pegados justo al borde, sin margen de seguridad.
- Diseños sin sangrado en trabajos que llevan corte.
- Fuentes no incrustadas ni convertidas a curvas, que se reemplazan solas al abrir el archivo.
- Archivos incompletos, con imágenes enlazadas que faltan al momento de abrirlos.
Cualquiera de estos puntos puede significar una ida y vuelta antes de poder arrancar la impresión, así que revisarlos de antemano ahorra tiempo a los dos lados.
Recuerda que el diseño es responsabilidad del cliente, por lo que conviene que llegue de la mejor manera. Muchas veces los trabajos se envían a imprimir tal cual llegan, sin revisión de contenido.
Cómo enviar tu archivo con “Enviar Trabajo”
Checklist antes de enviar un archivo a imprimir
☑ Tamaño correcto
☑ Imágenes a 300 ppp
☑ Colores en CMYK
☑ Sangrado agregado
☑ Textos dentro del margen de seguridad
☑ Fuentes incrustadas o, mejor, convertidas a curvas
☑ PDF revisado
☑ Ortografía y datos finales comprobados
Una vez que el archivo está listo, mandarlo a Copiser es simple:
Pasos para enviar tu trabajo online:
- Entrá a la opción “Enviar Trabajo” desde el menú principal.
- Cargá tu archivo junto con los datos del pedido: cantidad, tamaño y tipo de papel o soporte.
- Contanos cualquier detalle extra, terminaciones, plazos, dudas sobre el archivo.
- Nuestro equipo revisa el archivo y te contacta para confirmar la cotización antes de imprimir.
Si llegamos a notar que algo necesita un ajuste, te avisaremos antes de seguir adelante, así no quedan sorpresas para el final.
Enviá tu trabajo con la tranquilidad de que va a salir bien
Preparar un archivo correctamente es la forma más simple de asegurarte un resultado impreso fiel a lo que tenías en mente, y de ganar tiempo en el proceso. Si tenés dudas sobre resolución, sangrado o el formato que te conviene, en Copiser podemos orientarte antes de que envíes el archivo definitivo. Podés mandarnos tu trabajo online a través de “Enviar trabajo” o acercarte a cualquiera de nuestros locales en Centro, Pocitos y Costa Urbana para resolverlo en persona.